
Colón y las ovejas

Se
cuenta, entre las anécdotas (que pudieran ser o no ciertas) que cuando
Colón era niño, varias veces, al estar dando de comer a los animales
del campo, las chivitas y las ovejas le comían la ropa por detrás sin
que él se diera cuenta. Un día sufrió un mordisco en la parte trasera
por lo que Colón prefirió mil veces el mar.
Predicciones
Kate-zahl fue un profeta del pueblo tolteca que vaticinó la
conquista por los aztecas y la llegada de hombres blancos y barbudos
armados con bastones de fuego. También habló de la destrucción de Tula,
la capital tolteca.
Santa Hildegarda predijo el descubrimiento de América tres siglos antes de que se produjera.
Caídos del cielo
Los hombres, mujeres y niños que poblaban el Nuevo Mundo al
ver a Colón y a los demás marineros pensaron que habían bajado del
cielo y según cuenta Colón en sus cartas andan dando voces por las
casas: “Venid, venid la gente del cielo”.
Colón y los loros

Cristóbal Colón consideraba a los loros como grades rastreadores.
Según
cuenta la anécdota, durante una madrugada de octubre de 1492, Colón
discutió largamente con Pinzón acerca del rumbo a seguir. Pinzón quería
continuar viaje con dirección norte, mientras que Colón quería
proseguir con sus naves hacia el sudoeste, o sea en dirección a las
Antillas. La discusión terminó gracias a una bandada de loros que esa
noche volaban rumbo al sudoeste. Colón decidió seguirlos porque según
su convicción “donde había papagayos, había oro”.
Recompensa
¿Sabíais que fue Colón quién cobró los 10.000 maravedís de recompensa
que los Reyes Católicos prometieron a quien fuera el primero en avistar
tierra?. Fue Colón quién recibió esta recompensa por decir que había
sido él el primero en ver tierra aunque en realidad fue el marinero
Rodríguez Bermejo quién vio tierra el primero pero se quedó sin su
recompensa.
Nombres

El nombre de "El Salvador" fue debido a que habían visto en esta isla su salvación, su tierra salvadora.
Se sabe que dos de las carabelas en un principio tuvieron otro
nombre: “La Niña” se llamaba en un principio “La Santa Clara” y “La
Santa María” se la llamaba “La Gallega” y “Marigalante”. Se desconoce
si la carabela “La Pinta” tuvo anteriormente otro nombre.
¡Que apago la Luna!
En 1504 Colón recaló en Jamaica por la avería de su nave. La
tripulación se había quedado sin alimentos ni agua, Colón le pidió a la
gente del lugar que les ayudaran. Como de momento no quisieron
prestarles víveres, Colón, que sabía que habría un eclipse por esas
fechas, según un calendario astronómico que había consultado, les dijo
que apagaría la luna si no les ayudaban. Y tal como predijo la luna se
apagó, y la gente del lugar asombrados, decidieron ser amables con él.
Volvió a cruzar el charco
Hasta después de muerto Colón siguió viajando. Sus restos
estuvieron en Valladolid, Sevilla, Santo Domingo, La Habana y se supone
que volvieron de nuevo a Sevilla, aunque hay abierto un interrogante
ya que en Santo Domingo dicen que aún están allí. Por eso ahora se está
comparando en la Universidad de Granada, en el laboratorio de
Identificación Genética el ADN del hermano de Colón, Diego y el de
Hernando, su hijo, con los restos de Colón que están en la catedral de
Sevilla para ver si son los verdaderos. El resultado lo sabremos dentro
de poco.
Sirenas y tritones
En tiempos de Colón se creía que los mares estaban habitados por seres
fabulosos como las sirenas y los tritones, que eran los causantes de
las tormentas que agitaban las aguas.
¿Sirenas o manatíes?
Colón creyó ver sirenas ya cerca de la República Dominicana en
1493, habló de "formas femeninas" que "se elevaron del mar, pero no eran
tan hermosas como se representan". Eran manatíes y claro, eran algo más
gorditas y tenían la cara aplastada.
Sin pena ni gloria
Parece mentira pero a pesar de lo que logró el almirante y de
que recibiría una décima parte de las riquezas, Colón murió solo y
pobre, sin pena ni gloria. Además murió ignorando su propia hazaña ya
que nunca supo que había descubierto otro continente. También le
quitaron el mérito de darle su nombre a las nuevas tierras, ya que se
le puso América por el explorador Américo Vespuccio.